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domingo, 16 de enero de 2011

Frente a la Desesperación - 1

Nº 28 – enviado el 15 de junio, 2010.

Optimismo La Frase:

"Jamás desesperes, aun estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante"

- Migue de Unamuno -

La Reflexión:

En el número anterior hablamos de tres tipos de actitudes: la conformista, la quejosa y la excelente. Y hablamos con brevedad sobre la importancia de cultivar una actitud de excelencia. Esto va unido a nuestro tema hoy: ¿Qué hacer frente a la desesperación?

En primer lugar, no podemos negar la realidad de la desesperación, porque los motivos para ella existen, sin duda. El problema real es sobredimensionar el motivo de la desesperación.

En segundo lugar, cuando hablamos de sobredimensionar la desesperación, lo que queremos significar es que al negarnos a ver el cuadro completo de la vida (un cuadro que debe estar enmarcado en el sentido de propósito que tenemos para nosotros), es fácil creer que lo que nos está pasando es lo peor del mundo, cuando en realidad lo que nos sucede es sólo parte del proceso de crecimiento.

Y, en tercer lugar, como lo destaca la frase de Unamuno, aun de las más sombrías situaciones podemos sacar provecho. Es decir, si aclaramos nuestros objetivos y nuestros motivos, las tormentas nos servirán para afinar y pulir esos objetivos y motivos. De hecho, muchas veces, lo que hace que la desesperación sea insoportable, es la falta de sentido en nuestra vida. La falta de sentido nos impide ver el rayo de luz que atraviesa la oscuridad.

En la siguiente entrega seguiremos hablando de este tema, hasta entonces.

Mejora la actitud...

Nº 27 – enviado el 30 de mayo de 2010.

actitud_positiva La Frase:

"Cada hombre puede mejorar su vida mejorando su actitud"

- Héctor Tassinari -

La Reflexión:

En el número anterior hablamos un poco de la necesidad del ejercicio físico. El hecho es que, para desarrollarnos, sólo tenemos una herramienta que podemos controlar a nuestro antojo: Nuestro cuerpo. De antiguo se conoce el dicho "mente sana en cuerpo sano". Pero hoy, la salud parece ser relativa, al menos hasta que nos toca enfrentarnos al dictamen médico por haber causado algunos desordenes.

Hoy, sin embargo, vamos a hablar un poco de la actitud.

Personalmente creo que, más allá de las clasificaciones acostumbradas, como positiva o negativa, podemos hablar de tres tipos de actitud:

1) Conformista

2) Quejosa

3) Excelente

La actitud conformista es una actitud pasiva, que considera que no es necesario (o no es posible) que cambiemos las cosas, porque siempre han sido así. La actitud quejosa es un poco más explosiva, pero no es capaz de dirigir su inconformismo a la acción constructiva, sino que se vale de la crítica y las acusaciones. Aunque al quejoso le gustaría que las cosas fueran diferentes, su actitud misma lo sume en la frustración. El asunto es que, tanto el conformista como el quejoso, esperan que fuentes externas se encarguen de "acomodar" las cosas.

La actitud excelente, propia del ser de excelencia, es activa. Es decir, acepta la responsabilidad y los desafíos de vida. No cree tener todas las respuestas. No cree que las cosas sean del todo fácil. A pesar de ello, el que cultiva una actitud excelente es capaz de actuar, porque "intenta " ver el cuadro completo, o al menos el más completo que puede.

Así que, me parece que vale la pena cultivar una actitud excelente.