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viernes, 29 de abril de 2011

Cómo alimentar el ideal

Nº 48 – Enviado el 15 de abril 2011.

Frases para pensar:

Ricardo Corazón de León: "Los libros me enseñaron a pensar y el pensamiento me hizo libre".

Adolfo Bioy Casares: "Creo que parte de mi amor a la vida se lo debo a mi amor a los libros".

Franz Kafka: "Un libro tiene que ser el hacha que rompa nuestra mar congelada".

John Locke: "La lectura equipa la mente solamente con los materiales para el conocimiento, es pensando como hacemos nuestros esos conocimientos".

La Reflexión.

Tener libros en casa y leerlos es darnos la oportunidad de desarrollar mejor nuestras facultades intelectuales, pues nos ayudan a agudizar nuestras percepciones y sensibilizan nuestro conocimiento. Esto significa que al leer llegamos a ser más sensibles a las diferencias entre autores, más sensibles a sus pensamientos y cómo difieren entre ellos y entre nosotros mimos.

No se lee para repetir, aunque al principio, cuando se es un lector novel, esa situación sea insalvable; se lee para pensar. Es el pensamiento el que nos hace libres, es el pensamiento el que nos permite soñar. Quizás esa es la razón por la que Claudio Frollo temía a los libros, aunque con resignación tuvo que admitir que sustituirían al estudio de las catedrales. Es que en los libros aprendemos la diferencia entre Don Quijote de la Mancha y su escudero Sancho, y al contrastarlos, el que parece loco tiene ideales, mientras que el cuerdo sólo tiene panza. Es en los libros donde podemos encontrar las leyendas de los verdaderos héroes que han forjado la historia, y al contemplar con solemnidad sus vidas podemos contagiarnos de su entusiasmo. Incluso leyendo poco (como debo admitirlo), se puede atisbar el abismo que separa a los excelentes de los acomodados.

Pero lo mejor de la lectura, es que vivimos en un siglo donde podemos escoger con mayor libertad qué vamos a leer. Siempre habrá lecturas obligadas, me imagino, mas gracias a la irrupción de la imprenta en la historia, hoy podemos servirnos de lo mejor del pensamiento histórico y contemporáneo.

¿Quieres fortalecer tus ideales? Toma tiempo para la lectura, así fortalecerás tus conocimientos y tu imaginación. Así alimentarás tus sueños. Y el tiempo que dediques a esto, pronto, muy pronto dará los resultados.

domingo, 16 de enero de 2011

Para Preservar la Juventud

Nº 25 – enviado el 30 de abril de 2010.

joven meditando La Frase:

"No se llega a viejo por haber vivido cierto número de años. Uno llega a viejo porque ha abandonado su ideal.Los años arrugan la piel, renunciar al ideal arruga el alma"

- Douglas MacArthur -

La Reflexión:

Una vez escuché un pensamiento que decía más o menos así: Uno tiene la edad que siente. Pues bien, me parece que la frase para esta entrega tiene bastante material para reflexionar, por lo que es bueno comenzar con esto: El Ideal.Definitivamente nadie puede decirte qué ideal debes perseguir, pero sin duda tú escucharás la llamada de éste. Tal vez la palabra "ideal" nos suena muy romántica, pero fácilmente podríamos llamarla "vocación". Y es justamente cuando seguimos nuestra vocación, cuando nos sentimos revitalizados, fuertes, lozanos, como si bebiéramos de la fuente de la eterna juventud que muchos grandes exploradores buscaron.

Lamentablemente, hoy vivimos demasiado ocupados como para ocuparnos de nuestro ideal. No es que está mal que nos preocupemos por llevar el pan a nuestra mesa, o que estudiemos hasta la extenuación para lograr cumplir con los convencionalismos sociales. Todo esto está bien, tiene su lugar, debemos hacerlo; pero nada de esto debe impedirnos que aspiremos a mejores cosas.

No es que debamos renunciar a nuestros actuales empleos o estudios. Hacer tal cosa, hasta podría ser irresponsable. Pero lo que sí debemos hacer, es preguntarnos si aún conservamos nuestro ideal. Si es así, la semilla germinará, mas si hemos perdido el ideal de nuestra vida (es decir, la motivación de dejar un legado duradero), también la juventud de nuestro ser se desgastará.

Si hemos de preservarnos jóvenes, mantengamos siempre un ideal en el corazón.